Yo esperaba que esta semana estaría hablando a tope de fable, pero al final no pudo ser.
Lo poco que probé del modelo me pareció por encima del resto en cuanto a capacidad de programación. Apenas pude usarlo, pero daba la sensación de que estaba en otra liga. Con un detalle importante: aunque el precio era mucho más elevado que el de otros modelos, no consumía tantos tokens como modelos inferiores. Así que usar éste nuevo modelo parece que no iba a ser tan caro como parecía a primera vista.
Teóricamente, fable estaba bastante capado para que los usuarios no pudiéramos hacer nada «malvado» con el modelo (las ballestas no están hechas para los campesinos). Pero parece que en amazon detectaron un agujero en el sandbox de fable y el gobierno americano decidió prohibirlo a los extranjeros. No a un país concreto, ni a una lista de países sospechosos, sino a cualquier extranjero. Incluso a los empleados extranjeros de la propia anthropic.
Todavía no tengo claro si la prohibición es estúpida o una jugada maestra para obligar a anthropic a retirar el modelo sin prohibirlo directamente.
Pero la prohibición suena más bien estúpida:
- Lo dicho, si anthropic tiene empleados extranjeros, en teoría no podrían trabajar con fable. Lo cual no parece una forma muy práctica de desarrollar tecnología puntera.
- Asume que todas las personas con nacionalidad estadounidense están del lado del gobierno americano sólo por tener esa nacionalidad.
- Nos pone a todos los no estadounidenses en el mismo saco. Iraníes, ingleses, españoles o japoneses. Todos al mismo sitio.
Lo extraño es que para los chips de nvidia las prohibiciones se han hecho normalmente por países.
En este caso no es así, lo que debería ser una llamada de atención para la Unión Europea. Lo primero que hice al quedarme sin fable fue preguntarle a ChatGPT cuánto costaría desarrollar un modelo como ChatGPT desde cero.
Que tome nota la Unión Europea. Aunque sea en una libreta, que por lo menos esa todavía no la pueden desconectar desde Washington.

Deja un comentario