No soy economista, así que este análisis va a tener agujeros por todos los lados. Estoy abierto a comentarios, modificaciones y correcciones.
Viene a cuento de que hace una semana openai ha sacado astra. En la presentación, su presidente Greg Brockman dijo que a lo mejor la AGI va ya de este modelo y remató con un bienvenidos a la era de la AGI. Sam Altman, el CEO, es algo más prudente, pero poco. Lleva tiempo repitiendo que muy pronto tendrán internamente algo que él ya llamaría AGI. Traducido: según a quién le preguntes dentro de openai, la AGI es este modelo o el siguiente. En cualquier caso, casi, casi AGI.
Casi, casi AGI significa que podría hacer casi todas las tareas económicamente útiles que hace un humano. Si nos ceñimos a las que se pueden hacer con un ordenador (las de cuello blanco, según la terminología USA), se puede montar un experimento mental. Que conste que no lo invento yo: este experimento ya lo han hecho las empresas de IA y de ahí sale buena parte de su valoración.
Si un empleado cobra digamos 50k€ (pueden ser dólares, rupias o créditos estelares) y se le puede sustituir por una IA que cuesta 20k€, suponiendo que la empresa mantenga sus precios, los beneficios de la empresa aumentan. Hasta aquí, lo que sale en todas las presentaciones.
El problema es que casi todos los empleados de cuello blanco de esa empresa se van al paro. Y si de verdad estamos ante la AGI, no va a haber empleo para ellos, porque por definición cualquier tarea que pudiesen hacer con un ordenador y que sea económicamente relevante la va a hacer una IA. La definición, por cierto, es la de la propia carta fundacional de openai: sistemas altamente autónomos que superan a los humanos en la mayor parte del trabajo económicamente valioso. Durante un tiempo estuvo metida en el acuerdo con microsoft, y como para firmar un contrato hace falta algo más concreto, le añadieron un número: habría AGI cuando aquello generase 100.000 millones de dólares de beneficio. La cláusula se murió en abril de este año, pero a mí esa definición por dinero me sigue pareciendo la más honesta de todas: la AGI es aquello que gana el dinero que antes ganabas tú.
Así que uno piensa en el estado, en impuestos y en renta básica. Hagamos las cuentas, que es donde esto se pone feo.
Donde antes teníamos una empresa que facturaba 100k€, pagaba 50k€ de sueldo, tenía 20k€ de costes fijos y ganaba 30k€, ahora tenemos la misma empresa facturando los mismos 100k€, con los mismos 20k€ de costes fijos (supongamos que se mantienen, que las subidas de coste por empleado se compensan con las bajadas por productividad), 20k€ de coste de la IA y 60k€ de beneficio. El beneficio se ha duplicado y ha aparecido de la nada un excedente de 30k€.
Y esos 30k€ son el techo de todo lo demás. El estado puede intentar quedárselos vía impuestos, pero no puede pasar de ahí sin dejar a la empresa peor que antes de la IA, y una empresa que queda peor que antes no sustituye a nadie y entonces no hay nada que repartir. Así que como mucho hay 30k€ sobre la mesa para el sustituido. Y de esos 30k€, entre impuestos para arriba, impuestos para abajo, gestión y costes varios, podemos asumir tranquilamente que al antiguo trabajador le llegan unos 15k€. Y eso suponiendo que el estado se moleste en montar el impuesto para compensar al despedido.
O sea, que alguien que cobraba 50k€ pasa a ver 15k€. La ventaja es que, si se implementa bien, esos 15k€ se los dan por no hacer nada. El problema está en el otro lado de la cuenta: esa persona se gastaba sus 50k€ y ahora se gasta 15k€. Los otros 35k€ se quedan como beneficio de una empresa, y los beneficios no compran barras de pan ni cambian de coche al mismo ritmo que un sueldo. Nuestra empresa de ejemplo facturaba 100k€ vendiéndole cosas a gente que cobraba a fin de mes. Si esto le pasa a todo el mundo a la vez, esos 100k€ de facturación tampoco están tan garantizados.
Con este panorama se me ocurren tres salidas, y ninguna me convence del todo.
La primera es la creación de empleos nuevos, que es la salida clásica. Según la teoría económica, al aplicar una tecnología nueva aparecen empleos nuevos que surgen de usar esa tecnología y que compensan los destruidos. Ha funcionado así hasta ahora, pero no tiene por qué funcionar siempre. Si nos creemos la definición de arriba, la IA es capaz de hacer cualquier trabajo económicamente relevante, con lo que cualquier empleo nuevo que se cree lo va a absorber la propia IA.
La segunda es reservar empleos para humanos, por ley o por gusto. Por gusto algo hay, porque a los humanos nos siguen gustando las cosas hechas por humanos: artesanía, canciones, poesía, pero también cine, videojuegos, etc. En los videojuegos se ve clarísimo, los jugadores son bastante duros con cualquier cosa que huela a IA en la parte artística. El problema es el de siempre: si una tarea se vuelve económicamente relevante, lo rentable es hacerla con IA’s y luego simular que la ha hecho un humano.
La tercera es asumir que esto va a ser malo para los trabajadores y confiar en cómo se reparta lo que sobra. Es difícil saber qué van a hacer nuestros gobernantes con esa riqueza nueva, pero si llegamos de verdad a la AGI, es complicado que no sean las empresas las que capturen el beneficio. En ese sentido, un estado como China tiene cierta ventaja: mantiene la actividad de las empresas capitalistas y a la vez puede decidir que el dinero se reparta entre los sustituidos. Pero eso asume que el estado reparte bien, y ya sabemos que eso no siempre es así.
Y luego estamos en Europa, con una desventaja intrínseca: no tenemos IA propia. Las empresas de IA no son tontas, y cobrar 20k€ por sustituir a alguien que costaba 50k€ es una oferta de lanzamiento, no un precio. El precio natural de una IA que hace tu trabajo es tu sueldo menos un poco, y hacia ahí van a tender en cuanto puedan. Aquí no tenemos ningún control sobre eso, así que nos irán subiendo los costes hasta acercarse a esos 50k€. Y el día que la IA cueste 45k€, el excedente de 30k€ del que hablábamos se queda en 5k€. Entonces ya no hay renta básica ni hay nada que repartir: hay un trabajador sin trabajo y una empresa de IA cobrando el equivalente al sueldo que ha reemplazado.
Así que, con todos los agujeros que tenga esto, mi apuesta es que la discusión de los próximos años no va a ser si la IA puede hacer tu trabajo. Eso se va a resolver solo, y probablemente antes de lo que nos gustaría. La discusión va a ser quién se queda con la diferencia, con esos 30k€ que aparecen cada vez que alguien es despedido.

Deja un comentario