la web ha muerto

Chris Anderson (famoso por su teoría de la larga cola) y Michael Wolff han levantado la polémica entre los bloggers con un artículo en wired en el que declaran que la web ha muerto. Según su punto de vista, la web ha muerto básicamente porque cada vez se accede menos a las aplicaciones online a través de un navegador y cada vez se usan más aplicaciones específicas para iPhone o iPad.

Uno de los problemas del artículo es haber utilizado un gráfico de Cisco para apoyar su teoría, por lo que se les ha criticado duramente:

  • El gráfico muestra la cantidad de tráfico, el video consume mucho más tráfico que la web.
  • En la etiqueta video está incluido el video a través de la web (video a través de flash en sitios cómo youtube). Técnicamente se usa un navegador web para acceder a ese video.
  • La medida en tráfico no es comparable a la medida en tiempo de uso. La gráfica mide ancho de banda consumido porque a Cisco es un dato que le interesa para optimizar sus routers, pero es complicado extrapolar que la web ha muerto a partir de éste gráfico.
  • En su razonamiento exageran el peso de las aplicaciones de iPhone y iPad. Comparado con el total de consumo de datos no creo que sean muy relevantes, aunque probablemente dominen en sus respectivos mercados.

Sin embargo sus comentarios tienen cierto sentido, puede que se esté iniciando un cambio de tendencia:

  • Las aplicaciones en iPhone y iPad son (en general) más fáciles de usar que las páginas web. El navegador supone un añadido sobre las aplicaciones web  que complica su uso.
  • Google va a abrir una tienda de aplicaciones, cada vez más usuarios utilizan esta forma para buscar e instalar aplicaciones nativas y a partir de que google abrá su tienda también web. Es una forma de ocultar el navegador y esconder su complejidad, ya que permitirá instalar aplicaciones web.
  • Para los desarrolladores es una forma más fácil de monetizar una aplicación que la publicidad, por lo que habrá dinero corriendo y negocio, al igual que la App Store de Apple.

Creo que no han tenido en cuenta en escenario que en mi opinión más probable: el navegador es cada vez más un elemento que no aporta nada al usuario, que quiere acceder a aplicaciones web. Sin embargo es un elemento casi imprescindible para la arquitectura actual de aplicaciones web, así que lo más probable es que el navegador se integre en el sistema operativo. Google va a tratar de conseguirlo a través de Chrome OS. Uno de los principios descritos en The Laws of Simplicity de Jonh Maeda es el de ocultar la complejidad. Así cómo google es una caja de búsqueda sencilla que oculta miles de servidores y protocolos complejos, el navegador es un elemento complejo que, cada vez más, sólo sirve para acceder a aplicaciones web.

Por otra parte la web se apoya en el protocolo HTTP y muchos aplicaciones aunque sean nativas seguiran usando el protocolo de la web para acceder a la información. Así que  técnicamente la web sigue funcionando aunque sea por detrás. Por ejemplo TeetDeck, es una aplicación nativa, pero se apoya en el api de twitter basado en http.

En definitiva, a los usuarios les dará igual cómo acceder a internet, sea a través de un navegador o una aplicación nativa. En un estudio de hace tiempo, la mayoría de usuarios ni si quiera sabían lo que era un navegador. Las aplicaciones que usen internet se construirán a base de aplicaciones web ó nativas pero en cualquier caso la web no morirá sino que probablemente se transformará y el navegador quedará oculto en la tripas del sistema operativo.

Deja un comentario