enfoque

Parece que los astros se han alineado para recordarme uno de mis principales problemas: la falta de enfoque. Tenía escrito parte de este post, cuando leo en maestros del web que el emprendimiento requiere enfoque y en loogic que no soy el único con problemas de enfoque. En mi caso la falta de enfoque se debe a dos causas: primero a la no profundización en un proyecto o idea y al gran número de ideas simultáneas en las que trabajo.

Se me ocurren ideas que podrían ser interesantes, pero muchas veces me conformo con demostrar que son viables a veces escribiendo la idea  en papel o con un simple script que demuestra que se puede hacer, pero no paso de ahí. Me pasó con mi proyecto final de carrera, después de 30 minutos de exposición una de las preguntas de un miembro del tribunal fue: ¿y para qué sirve esto? No había respuesta, era un proyecto teórico para demostrar que se podía controlar un robot desde un ordenador de mano. Era evidente que se podía, pero la tarea del proyecto fue recopilar las herramientas apropiadas, crear las que no existían y ponerlo en marcha. No tenía más utilidad que la de demostrar que se podía hacer, no era útil.

Otro ejemplo (aunque no sé si es cierto, nos lo comentó un profesor en la universidad) es el de Faraday. Después de presentar algunos de sus experimentos ante unos políticos, uno le preguntó ¿para qué sirve esto? La respuesta fue: para que un día puedas recaudar impuestos por su uso. Faraday era un científico, sentó las bases científicas para que luego se pudieran desarrollar otro inventos que aplicasen sus descubrimientos. Él sabía que había sus descubrimientos podían ser útiles, pero no era la persona apropiada para sacar adelante esos inventos, debía de ser un ingeniero el que le diese utilidad a sus experimentos científicos.

Aunque se trata de un problema de la mayoría de las personas creativas, probablemente es una de las diferencias entre los verdaderos emprendedores y los aspirantes. Si tenemos en cuenta la definición innovación, no sólo es necesario que una idea sea  novedosa, sino que su puesta en funcionamiento debe tener un impacto en la sociedad. Los verdaderos innovadores no sólo piensan en nuevas invenciones sino que las llevan a cabo, produciendo un impacto en la sociedad.

Aunque parezca mentira, Bill Gates no inventó internet. Sin embargo gracias a su explorer, internet está presente hoy en día en la mayor parte de hogares y oficinas. Su invención no era muy novedosa, pero tuvo mucho más impacto que cualquier otra innovación relacionada con internet hasta ese momento.

Otra dificultad que evita tener enfoque es tener muchas ideas. No es malo tener muchas ideas, pero es imposible concentrarse lo suficiente en todas para que se conviertan en ideas interesantes y que tengan impacto. Tener una idea no es más que el 10% del trabajo, a partir de ahí hay que desarrollarla para que se transforme en un proyecto, una empresa, o lo que sea.

Deja un comentario