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A través de la cultura popular (cine, televisión, etc.) se han creado una serie de mitos sobre la innovación que en la mayoría de los casos son verdades a medias o completamente falsos. La mayoría de las veces la innovación se asocia con el esterotipo de profesor de laboratorio que tiene un momento Eureka! y descubre algo completamente nuevo. Hace poco en el twitter de adafruit han hecho referencia a un artículo sobre los mitos de la innovación tecnológica, cuyo planteamiento es bastante razonable: Imágenes como la manzana de Newton, Arquímedes corriendo desnudo gritando Eureka! o Doc de "Regreso al Futuro" descubriendo el condensador de fluzo en el retrete, han exagerado la perspectiva de la innovación tecnológica, deformando el proceso de innovación. Algunos de los mitos que ha identificado John D. Sutter, autor del artículo, son los siguientes:

  • Mito 1 - Las ideas aparecen de repente en la cabeza de la gente

No es cierto, las ideas suelen aparecer con el paso del tiempo, no suelen aparecer de la nada. Aunque en algunos casos hay ideas nuevas que han aparecido de manera inesperada, no significa que surjan de la nada. Aunque ocurra un momento Eureka!, normalmente el autor lleva un tiempo dándole vueltas a la idea. Es difícil que una idea surja de la nada.

  • Mito 2 - Las grandes empresas tecnológicas hacen la mayor parte de la innovación

Según Eric Von Hippel, la mayor parte de la innovación la hace la gente común. En su libro Democratizing Innovation, ya aborda el tema la innovación por parte de los usuarios. Incluso dejando de lado la innovación por parte de los usuarios, es práctica común entre las grandes empresas comprar otras más pequeñas que son las que hacen la verdadera inversión en innovación. Rodolfo Carpintier citaba hace unos días el ejemplo de Oracle y su política de comprar empresas pequeñas, pero todas las grandes lo hacen.

  • Mito 3 - Las ideas surgen mayoritariamente mientras estas solo

Según el autor, las mayoría de las ideas surgen en sesiones de brainstorming ó en reuniones. En esas sesiones, las ideas nuevas se ponen en duda, se critican y surgen nuevas ideas. Aunque creo que también son importantes los momentos de soledad, muchas veces surgen ideas que nuestro subconsciente está procesando sin que nos demos cuenta y se producen esos momento Eureka.

  • Mito 4 - Las mejores ideas son nuevas

Las ideas suelen apoyarse en ideas existentes. Incluso en el caso de ideas muy rompedoras, suelen surgir de la interconexión de ideas dispares, que dan lugar a conceptos nuevos. Pero no suelen aparecer ideas completamente nuevas, todos tenemos un contexto y las ideas surgen a partir de ese contexto.

Seguro que hay muchos más mitos y barreras psicológicas por romper en la innovación. La propia innovación consiste en romper reglas mentales e inventar otras nuevas.

¿Cuál es la importancia relativa de una idea dentro de un proyecto innovador? Recordemos que para que una innovación sea tal debe tratarse por un lado de una idea novedosa y de tener un impacto en la sociedad. Por lo que si tenemos una idea novedosa escrita en un papel, su valor es nulo.

En este sentido coincido con Paul Graham que lo expone de forma sencilla: si las ideas por si solas tuviesen valor, entonces existiría un mercado de ideas y habría empresas y gente vendiendo ideas innovadoras. Pero no lo hay, porque la idea por sí misma no tiene valor, necesita transformarse en una realidad.

En algunas empresas grandes puede tener sentido pagar a gente que piense por tener ideas, porque la empresa actúa cómo un todo capaz de generar ideas en un departamento y de implementarlas en otro. Pero no existe una mercado de ideas dónde se puedan vender ideas escritas.

Otro tema es que una idea sea más o menos interesante, porque pueda tener un potencial mayor o menor cuando se lleve a cabo. En este post, Dharmesh Shah trata este tema: una idea puede ser mala ó buena, pero la ejecución es lo que la transforma en un proyecto mejor o peor. Incluso una idea mala (que no sea estúpida) puede transformarse en un proyecto de éxito. El caso más evidente es el de una idea irrealizable. Puedo pensar en vender alas para volar, cómo idea es estupenda, pero no es realizable. Igualmente, una idea en el aire que no sabemos si es realizable o no, o el impacto que puede llegar a tener en la sociedad, no tiene ningún valor.

En este sentido la ejecución es el acto de transformar una idea en un proyecto real. Y es el factor más determinante a la hora de transformar una idea en un proyecto, aqui destacaría el comentario de Eduardo Manchón a una entrada de Javier Martín en loogic, hablando sobre la temáticas de las ideas de nuevos proyectos:

Las temáticas especialidadas ni son buenas ni son malas, tienen sus ventajas e inconvenientes, como todo. Como siempre digo, la clave está en la ejecución, no en la idea y es en tu ejecución donde buscaría los errores.

Tanto la entrada cómo las repuestas de esa entrada son muy interesantes. Y el propio Javier Martín en otro post distinto, nos habla de que no es la idea lo importante sino las ideas que rodean a un proyecto. Yo matizaría que hay ideas mejores y peores, pero desde luego es durante la ejecución de un proyecto cuando surgen esas ideas periféricas de las que habla Javier que pueden convertir a un proyecto en una realidad. Sin una ejecución no hay proyecto sólo una idea sin valor, por lo que incluso una mala idea puesta en práctica tiene más valor que idea genial en el aire.

Parece que los astros se han alineado para recordarme uno de mis principales problemas: la falta de enfoque. Tenía escrito parte de este post, cuando leo en maestros del web que el emprendimiento requiere enfoque y en loogic que no soy el único con problemas de enfoque. En mi caso la falta de enfoque se debe a dos causas: primero a la no profundización en un proyecto o idea y al gran número de ideas simultáneas en las que trabajo.

Se me ocurren ideas que podrían ser interesantes, pero muchas veces me conformo con demostrar que son viables a veces escribiendo la idea  en papel o con un simple script que demuestra que se puede hacer, pero no paso de ahí. Me pasó con mi proyecto final de carrera, después de 30 minutos de exposición una de las preguntas de un miembro del tribunal fue: ¿y para qué sirve esto? No había respuesta, era un proyecto teórico para demostrar que se podía controlar un robot desde un ordenador de mano. Era evidente que se podía, pero la tarea del proyecto fue recopilar las herramientas apropiadas, crear las que no existían y ponerlo en marcha. No tenía más utilidad que la de demostrar que se podía hacer, no era útil.

Otro ejemplo (aunque no sé si es cierto, nos lo comentó un profesor en la universidad) es el de Faraday. Después de presentar algunos de sus experimentos ante unos políticos, uno le preguntó ¿para qué sirve esto? La respuesta fue: para que un día puedas recaudar impuestos por su uso. Faraday era un científico, sentó las bases científicas para que luego se pudieran desarrollar otro inventos que aplicasen sus descubrimientos. Él sabía que había sus descubrimientos podían ser útiles, pero no era la persona apropiada para sacar adelante esos inventos, debía de ser un ingeniero el que le diese utilidad a sus experimentos científicos.

Aunque se trata de un problema de la mayoría de las personas creativas, probablemente es una de las diferencias entre los verdaderos emprendedores y los aspirantes. Si tenemos en cuenta la definición innovación, no sólo es necesario que una idea sea  novedosa, sino que su puesta en funcionamiento debe tener un impacto en la sociedad. Los verdaderos innovadores no sólo piensan en nuevas invenciones sino que las llevan a cabo, produciendo un impacto en la sociedad.

Aunque parezca mentira, Bill Gates no inventó internet. Sin embargo gracias a su explorer, internet está presente hoy en día en la mayor parte de hogares y oficinas. Su invención no era muy novedosa, pero tuvo mucho más impacto que cualquier otra innovación relacionada con internet hasta ese momento.

Otra dificultad que evita tener enfoque es tener muchas ideas. No es malo tener muchas ideas, pero es imposible concentrarse lo suficiente en todas para que se conviertan en ideas interesantes y que tengan impacto. Tener una idea no es más que el 10% del trabajo, a partir de ahí hay que desarrollarla para que se transforme en un proyecto, una empresa, o lo que sea.

He encontrado un artículo muy interesante de Guy Kawasaki, titulado el arte de innovar, esto es un pequeño resumen/traducción en español de las verdades de sobre la innovación:

  1. Curvas de innovación: Muchas empresas compiten en la misma curva de innovación: si hay impresoras tipo "daisy", innovan añadiendo Helvetica en 24 puntos, no inventan la impresora láser. La verdadera innovación surge cuando una empresa salta a la siguiente curva de innovación.
  2. Lanza un producto, aunque tenga fallos: Un innovador no se preocupa si lanza un producto innovador con algún fallo, la primera versión rara vez es perfecta. Si una empresa espera hasta que todo sea perfecto, nunca terminará y la oportunidad de mercado pasará.
  3. Iteración: Está bien lanzar productos con fallos, pero no está bien mantener esos fallos, hay que mejorar la versión 1.0 y crear la versión 1.1, 1.2... 2.0. La innovación no es un evento, es un proceso.
  4. No temas polarizar a la gente. A veces se quieren crear productos que gusten a todo el mundo, independientemente de la demografía, el contexto socio-económico y la localización geográfica. Intentar esto garantiza la mediocridad. Lo peor que le puede pasar a un innovador es no provocar reacciones apasionadas de ningún tipo, que es lo que pasa cuando se intenta hacer feliz a todo el mundo.
  5. Romper barreras. En teoría los productos innovadores deberían ser fáciles de vender, pero en la práctica no es así. Cuanto más innovador es un producto, más barreras pondrá el status quo. La mejor manera de romper barreras es permitir que la gente pruebe tu producto, que descargue tu software o se lleve a casa tu hardware.
  6. Deja que florezcan las flores. Los innovadores deben ser flexibles en el modo en que la gente usa sus productos, no seas orgulloso, deja que florezcan las flores y que los usuarios usen tu producto como necesiten.
  7. Piensa en digital, actúa en analógico. Pensar en digital quiere decir usar todas las herramientas digitales disponibles: ordenadores, sitios web, etc. Pero deberían actuar en analógico, el propósito de la innovación no es crear productos y tecnologías "cool", sino gente feliz, lo que es un objetivo analógico.
  8. No pidas a la gente que haga lo que no harías. Un producto puede ser el mejor del mundo, pero si hay que pasar calamidades para usarlo, no esperes que los clientes lo usen.
  9. No escuches a los ignorantes. Mucha gente dirá que un producto innovador no se debería hacer, no se puede hacer o no hace falta. Algunos ignorantes son claramente unos perdedores, esos son fáciles de ignorar. Los peligrosos son los ricos, famosos y poderosos porque los innovadores pueden pensar que están en lo cierto. Pero han tenido éxito en la curva de innovación anterior, así que no pueden comprender y mucho menos adoptar la siguiente curva de innovación.