Aunque se hizo oficial hace un tiempo, quería comentar el anuncio de que Mozilla abandona Prism a favor de Chromeless. En principio parece lógico, dado que las funcionalidades de Prism están cubiertas por Chromeless y Open Web Apps, dejando sin sitio al SSB de mozilla. Brevemente, las funcionalidades que cubría Prism eran éstas:
Instalación de aplicaciones web como aplicaciones de escritorio: éste terreno queda cubierto por Open Web Apps, que permite a los desarrolladores web ofrecer aplicaciones instalables en el navegador.
Integración de aplicaciones web en el escritorio: aunque no fuese demasiado completa, Prism ofrecía algo de integración con el escritorio. Chromeless profundiza en este sentido ofreciendo una herramienta más general, que permitirá desarrollar aplicaciones de escritorio con tecnología web.
Y sin embargo, como apuntan algunos usuarios en el foro de discusión abierto por mozilla, no estoy tan seguro de que este movimiento haya sido una buena idea. Prism se trataba de un producto en sí mismo, orientado a usuarios sin conocimientos. Chromeless, es una herramienta para desarrolladores, para construir aplicaciones. Y Open Web Apps por otra parte permite instalar aplicaciones generadas por los desarrolladores de un sitio web. La utilidad de Prism era que el propio usuario podía transformar de forma muy sencilla aplicaciones web existentes en aplicaciones de escritorio. Sin Prism, los usuarios perderán la opción de instalar aplicaciones web con un solo click.
A pesar del solapamiento entre Chromeless y Open Web Apps con Prism, no sé si es buena idea terminar con Prism. Afortunadamente, hay otras alternativas: Chrome siempre ha tenido la opción de “Crear acceso directo a aplicación” que además se complementa con la Chrome Web Store. Y el desarrollador principal de Prism, ha retomado el proyecto con su nombre original, Webrunner. Probablemente es la mejor opción para los que usabamos Prism.
Con el establecimiento de la web como plataforma de desarrollo y la publicación de api’s de programación, cada vez van a aparecer más servicios que funcionan encima de otros servicios. De la misma forma que una aplicación se desarrolla por encima del sistema operativo, están apareciendo muchas aplicaciones que utilizan otras plataformas como facebook y/o twitter cómo base de desarrollo.
En el caso de facebook, le he echado un vistazo a la nueva api y me ha sorprendido mucho: muy sencilla, con Oauth 2.0 para la autorización de aplicaciones, completa, bien diseñada, con permisos claros y bien separados. Pensada tanto desde el punto de vista del programador como desde el usuario.
Cuándo se rompen más parejas
Pero el potencial de estas apis está en los datos que contienen. Por ejemplo, información sobre los estados de ánimo de la gente, aunque ésta información hay que obtenerla de forma indirecta. Un ejemplo lo podemos encontrar en el blog Flowing Data. Hablan de una gráfica que aparece en el libro The Visual Miscellaneum que muestra cuándo se rompen más parejas, analizando la frecuencia de la frase “we broke up because” (rompimos porque…). Los picos que aparecen son muy significativos: las rupturas aumentan en primavera y unas semanas antes de navidad y disminuyen en verano y durante las vacaciones de navidad.
Predecir la bolsa
En el caso de twitter, la universidad de Indiana, ha descubierto una correlación estadística entre el estado de ánimo extraído de twitter y el índice DJIA. La forma de obtenerla es procesando los mensajes de twitter con un algoritmo llamado Google Profile Mood States (GPOMS), que analiza el sentimiento de los usuarios de twitter según 6 parámetros: Calm, Alert, Sure, Vital, Kind, Happy (Calma, Alerta, Seguridad, Vitalidad, Amabilidad y Felicidad). Una de las conclusiones que sacan en el estudio es que el estado de ánimo puede usarse para mejorar la predicción de modelos más complejos.
El periodo de análisis que han elegido es muy corto, por lo que no se puede decir que el estado de ánimo sirve para predecir la bolsa, pero es análisis prometedor. Aún así, si todo el mundo usa twitter para predecir la evolución de la bolsa, el algoritmo probablemente pierda su fuerza predictiva.
Así que gracias a las apis de programación de twitter y facebook que permiten el acceso a una gran cantidad de datos, irán apareciendo nuevas aplicaciones que funcionen por encima de estas plataformas, como por ejemplo el análisis de sentimiento.
Prism parece que no tiene futuro. En el directorio de proyectos de mozilla labs, ya aparece como proyecto inactivo. La idea de Prism era muy buena, pero la implementación cómo una aplicación independiente, no. Chrome implementó la idea de una forma más fácil de usar, dentro del propio navegador.
Integración con el escritorio / móvil. Es el principal problema de la propuesta de mozilla. Se da por supuesto que la integración es inmediata, pero no creo que sea tan sencillo. Gracias a Prism y a Fennec, Mozilla tiene tecnología para conseguirlo, pero dependerá del resto de navegadores conseguir que sea multiplataforma.
Cambia la perspectiva de la web. Hasta ahora, la mayoría de las aplicaciones y contenidos en internet se han financiado a través de la publicidad. Una alternativa ha sido crear servicios freemium con una cuota mensual. La App Store de Apple cambió está perspectiva para las aplicaciones de móviles: vender aplicaciones por descarga. Si la idea de Chrome y de Mozilla funciona, muchas aplicaciones web podrían cambiar su modelo de generar ingresos, al estilo de la app store.
Visión de plataforma. Es una visión diferente de una plataforma. Frente al modelo cerrado e integrado de apple, presentan un modelo abierto pero fragmentado similar a la situación actual en la web.
¿Porqué he escrito más en detalle sobre esta propuesta? Después de que se anunciase Prism, pensé en que sería buena idea crear un repositorio de aplicaciones web instalables en el escritorio. Hace un par de años empecé a trabajar un poco en esa idea y poco a poco he ido creando un prototipo que reutilizase prism, llamado app-share.com. En la última versión, descarté el uso de prism y lo transformé en un escritorio web, que actualmente tiene un aspecto muy similar al prototipo de mozilla. En el futuro intentaré integrar la nueva propuesta de Mozilla.
Mozilla ha presentado una propuesta para crear aplicaciones web que permitirá el desarrollo de tiendas al estilo de la App Store de Apple. La nueva tecnología se llama open web applications y por ahora sólo han presentado un prototipo con el objetivo de estandarizar las tecnologías abiertas necesarias que permitan el desarrollo de aplicaciones, tiendas, directorios y los mecanismos de instalación de las aplicaciones web. Aquí podeis ver el video de presentación en inglés:
Después de echarle un ojo a la documentación, resumo un poco las ideas incluidas en la propuesta de la Open Web Applications. En otro post, comentaré algunas ideas que se me ocurren con esta propuesta.
Aplicaciones: Son aplicaciones web normales con un manifiesto que contiene información para la instalación. Con esa información contenida en el manifiesto, las aplicaciones se podrán instalara en distintos dispositivos. La objetivo de usar aplicaciones web es aprovechar html5 y a través del almacenamiento local definido por html5, una aplicación web podría comportarse casi como una aplicación nativa, trabajando, si fuese necesario, sin conexión a internet.
Tiendas o repositorios: Son directorios de aplicaciones que permiten buscar y/o comprar aplicaciones. En el caso de las tiendas, tendrán un mecanismo de pago seguro para poder descargar una aplicación. Las tiendas/repositorios son las que permitirán la descarga del manifiesto de una aplicación, convirtiendose en los distribuidores de las aplicaciones.
Usuarios: el usuario podrá instalar aplicaciones en su navegador, en el escritorio de su ordenador o en su móvil. El usuario buscará estas aplicaciones en las tiendas de software, en repositorios compartidos o directamente desde la propia aplicación. Las aplicaciones podrían ser de pago o no dependiendo del creador de la misma.
La clave del funcionamiento de estas aplicaciones es html5, el almacenamiento local y el manifiesto de la aplicación. Con esta arquitectura se conseguirán aplicaciones que presentan características de aplicaciones de escritorio y de aplicaciones web:
Integradas e instalables en el escritorio o en el móvil.
Encontrables por buscadores web.
Enlazables igual que las páginas web existentes.
Construidas con tecnologías web (HTML, CSS y JavaScript) abiertas y estandarizadas.
Compatiles con todos los navegadores modernos.
Fáciles de lanzar y de mantener.
Tiendas de aplicaciones
Con la propuesta de Mozilla, se habilitarán varios métodos de distribución de software:
Soportarán esquemas de aplicaciones de pago.
Soportarán compras portables, lo que pagas una vez lo puedes llevar a todos tus ordenadores, móviles, etc.
Distribución abierta, en distintas tiendas y/o distribución desde la propia aplicación web.
La Open Web Applications es una respuesta a la tienda de aplicaciones web Chrome que a su vez es una versión del Android Market para aplicaciones web, que es una copia de la App Store de Apple, la tienda es más exitosa y rentable hasta el momento. Mientras que la App Store y el Android Market son tiendas para aplicaciones móviles nativas, la Open Web Application y la Chrome Web Store están pensadas para aplicaciones web. La diferencia entre ambas es que la arquitectura de Mozilla está abierta a distintos navegadores y tiendas mientras que la tienda de google en principio solo funcionará con la tienda de google en el navegador chrome. Por el momento, mozilla no va a construir una tienda de aplicaciones, esperan que sean otros los que utilicen su tecnología para construir tiendas. Además Apple acaba de anunciar una tienda de aplicaciones para Mac, la Mac App Store.
La propuesta de Mozilla tiene la arquitectura más abierta, que permitirá crear distintas tiendas, repositorios de aplicaciones y la autopublicación de aplicaciones a los desarrolladores, utilizando tecnologías abiertas y compatibles entre distintos navegadores y aparentemente no están pensando en crear su propia tienda de aplicaciones.
Chris Anderson (famoso por su teoría de la larga cola) y Michael Wolff han levantado la polémica entre los bloggers con un artículo en wired en el que declaran que la web ha muerto. Según su punto de vista, la web ha muerto básicamente porque cada vez se accede menos a las aplicaciones online a través de un navegador y cada vez se usan más aplicaciones específicas para iPhone o iPad.
El gráfico muestra la cantidad de tráfico, el video consume mucho más tráfico que la web.
En la etiqueta video está incluido el video a través de la web (video a través de flash en sitios cómo youtube). Técnicamente se usa un navegador web para acceder a ese video.
La medida en tráfico no es comparable a la medida en tiempo de uso. La gráfica mide ancho de banda consumido porque a Cisco es un dato que le interesa para optimizar sus routers, pero es complicado extrapolar que la web ha muerto a partir de éste gráfico.
En su razonamiento exageran el peso de las aplicaciones de iPhone y iPad. Comparado con el total de consumo de datos no creo que sean muy relevantes, aunque probablemente dominen en sus respectivos mercados.
Sin embargo sus comentarios tienen cierto sentido, puede que se esté iniciando un cambio de tendencia:
Las aplicaciones en iPhone y iPad son (en general) más fáciles de usar que las páginas web. El navegador supone un añadido sobre las aplicaciones web que complica su uso.
Google va a abrir una tienda de aplicaciones, cada vez más usuarios utilizan esta forma para buscar e instalar aplicaciones nativas y a partir de que google abrá su tienda también web. Es una forma de ocultar el navegador y esconder su complejidad, ya que permitirá instalar aplicaciones web.
Para los desarrolladores es una forma más fácil de monetizar una aplicación que la publicidad, por lo que habrá dinero corriendo y negocio, al igual que la App Store de Apple.
Creo que no han tenido en cuenta en escenario que en mi opinión más probable: el navegador es cada vez más un elemento que no aporta nada al usuario, que quiere acceder a aplicaciones web. Sin embargo es un elemento casi imprescindible para la arquitectura actual de aplicaciones web, así que lo más probable es que el navegador se integre en el sistema operativo. Google va a tratar de conseguirlo a través de Chrome OS. Uno de los principios descritos en The Laws of Simplicity de Jonh Maeda es el de ocultar la complejidad. Así cómo google es una caja de búsqueda sencilla que oculta miles de servidores y protocolos complejos, el navegador es un elemento complejo que, cada vez más, sólo sirve para acceder a aplicaciones web.
Por otra parte la web se apoya en el protocolo HTTP y muchos aplicaciones aunque sean nativas seguiran usando el protocolo de la web para acceder a la información. Así que técnicamente la web sigue funcionando aunque sea por detrás. Por ejemplo TeetDeck, es una aplicación nativa, pero se apoya en el api de twitter basado en http.
En definitiva, a los usuarios les dará igual cómo acceder a internet, sea a través de un navegador o una aplicación nativa. En un estudio de hace tiempo, la mayoría de usuarios ni si quiera sabían lo que era un navegador. Las aplicaciones que usen internet se construirán a base de aplicaciones web ó nativas pero en cualquier caso la web no morirá sino que probablemente se transformará y el navegador quedará oculto en la tripas del sistema operativo.