privacidad en la nube

Uno de los argumentos en contra de la arquitectura en nube es la privacidad, al dejar en manos de una empresa externa nuestros datos personales.

Depositar tus datos en una empresa externa supone un salto de confianza importante, pero vez dado no tiene marcha atrás. Sin embargo, ese salto no es más que una barrera psicológica que ya hemos dado en otros ámbitos.

Por ejemplo, cada al pagar con tarjetas de crédito, cedemos parte de nuestros datos a estas empresas. Tienen acceso a los productos que pagamos, nuestras tiendas favoritas, nuestras horas favoritas de compra, etc. Y sin embargo, la facilidad en el pago supera el riesgo de ceder nuestros datos personales. Al depositar nuestra confianza en visa, mastercard, etc. esperamos que nuestros datos personales no se pierdan ni se usen para otra cosa que no sea el pago de productos.

Cada vez que pagamos en un centro comercial y usamos una tarjeta de fidelización para obtener descuentos. Con esa información nos identifican y clasifican para saber qué compramos y cuando compramos. Sin embargo los descuentos que nos ofrecen, compensan la pérdida de privacidad.

No hay que confiar ciegamente nuestros datos a las empresas, pero creo que terminaremos depositando nuestra confianza en estas empresas y cederemos nuestros datos confiando en que las empresas sean responsables.

Sólo cederemos nuestra privacidad si un servicio merece la pena, compensa la pérdida de privacidad y la empresa es responsable en el tratamiento de nuestros datos, es decir si se ganan nuestra confianza.

ordenadores en la nube

Dentro de la tendencia a poner las aplicaciones en la nube, se suele identificar como precursores a los ordenadores en red de los 90. Durante la primera ola de internet se intentó sin éxito fomentar el uso de ordenadores de baja capacidad conectados a internet, que descargarían aplicaciones o usarían versiones on-line. Estos primeros terminales seguían la filosofía de los terminales tontos y es la razón por lo que mucha gente cree que la nueva generación de computación en la nube va a fracasar.

Dejando de lado el componente comercial del término (igual que en la web2.0, es más marketing que otra cosa) hay que identificar las razones por las que puede triunfar esta tecnología y porqué fracasó en el pasado:

  • precio: anteriormente estos ordenadores tenían un precio alto, similar al de un ordenador convencional. No ofrecían ventajas para el usuario final, no eran más que ordenadores castrados de una u otra forma , con lo que era mejor comprar un ordenador completo. Los netbooks actuales son algo más baratos que los portátiles y ofrecen la ventaja de un menor tamaño y consumo, por lo que tienen ciertas ventajas sobre los portátiles, aunque tienen desventajas como la falta de disco duro (en algunos modelos) o procesadores más lentos.
  • ancho de banda: en un modelo de computación distribuida es muy importante el ancho de banda. En los 90 con los modem de 56k era difícil que una aplicación de escritorio se pudiera descargar. La web estaba todavía verde con javascript empezando y html más orientado a la representación de documentos (html dinámico era la novedad).

El cambio que han posibilitado estas ventajas ha sido la posibilidad real de crear aplicaciones web. Sin la arquitectura de aplicaciones basada en la web, no se habría dado este cambio de paradigma. Cualquier otra arquitectura (corba, applets, etc) ha fracasado por un motivo u otro y finalmente se ha impuesto el modelo de aplicaciones web.

Este modelo también tiene limitaciones, cómo la falta de integración en el escritorio o la imposibilidad de integrarse con dispositivos, pero creo que el siguiente paso en las aplicaciones web es saltarse esas limitaciones e imponerse como alternativas al desarrollo de aplicaciones de escritorio y por eso tienen sentido proyectos como silverlight, flex ó prism.

En cualquier caso el usuario simplemente quiere hacer cosas, no se preocupa de cómo estén hechas. Pensando en el usuario, es más cómodo que una aplición esté en la nube que en el escritorio, sobretodo si tenemos en cuenta que actualmente se usan cada vez más ordenadores.

Puedo ser un caso raro pero tengo ordenador en el trabajo, ordenador en casa, ultraportátil y un ordenador para ver películas en la tele. ¿Qué es más cómodo, usar una aplicación instalada en cada ordenador o usar una aplicación a la que accedo desde cualquiera de ellos? ¿Qué es mejor, usar una aplicación html con formularios y recarga de páginas o una aplicación ajax rápida e integrada en el escritorio?

Las aplicaciones deben estar listas para el acceso desde múltiples dispositivos, dado que con la nueva oleada de móviles, ya no sólo accederemos a google, facebook, y compañía desde el ordenador, sino que accederemos desde muchos ordenadores.